El rápido ascenso de plataformas de medios digitales inmensamente populares y sin filtros en la República Dominicana (como el imperio mediático "Alofoke") ha desatado un intenso debate sobre la censura, la moral pública y el declive de la televisión tradicional. Las emisoras se quejan de un doble rasero injusto en el que enfrentan multas estrictas por blasfemias, mientras que las personalidades de internet operan con total impunidad, a menudo supuestamente actuando como relaciones públicas para figuras del bajo mundo. Los defensores de la…
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