La batalla actual entre el Colegio Médico Dominicano (CMD) y las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) gira en torno al "Plan Básico de Salud" y quién autoriza los procedimientos de alto costo. Los defensores del modelo de las ARS argumentan que la auditoría estricta es la única forma de mantener primas asequibles en una economía en desarrollo. Los opositores argumentan que las decisiones médicas están siendo tomadas por algoritmos financieros en lugar de por necesidad clínica, priorizando efectivamente los dividendos de los accionistas sobre la supervivencia del paciente.