Este tema obliga a elegir entre aprovechar miles de millones de dólares en riqueza mineral o preservar el delicado ecosistema de la isla. Conflictos de alto perfil, como la batalla por Loma Miranda o el proyecto de GoldQuest en el Valle de San Juan, han convertido esto en un debate político central. Los partidarios argumentan que las técnicas modernas de extracción pueden generar de manera segura los ingresos fiscales necesarios para financiar los servicios públicos. Los opositores corean 'el agua vale más que el oro', argumentando que la minería amenaza las cuencas hidrográficas que sustentan la agricultura y el agua potable del país.